La investigación científica y los avances en técnicas y tratamientos han permitido, en las últimas décadas, aumentar el número de bebés nacidos mediante reproducción asistida. Las condiciones clínicas y de cultivo para obtener embriones de calidad están actualmente muy avanzadas.
Sin embargo, en ocasiones se producen pérdidas por abortos bioquímicos o fallos de implantación, a pesar de contar con embriones de alta calidad. Esto ha llevado a los profesionales del sector a centrarse durante años en cómo ayudar a mejorar la implantación en los tratamientos de fecundación in vitro (FIV) (1).
Tras numerosos estudios, se descubrió que la receptividad endometrial era uno de los principales obstáculos para lograr el embarazo. Hoy en día, gracias a los avances científicos, es posible calcular el momento exacto en el que el endometrio se encuentra más receptivo para la implantación. A este periodo se le ha denominado ventana de implantación. Durante esta fase, el endometrio ya ha adquirido las características morfológicas y funcionales necesarias para que el embrión pueda adherirse e implantarse (2).
Este fenómeno suele comenzar entre los 5 y 7 días después de la ovulación. Sin embargo, pueden darse casos en los que la ventana de implantación se desplace y no ocurra en esos días concretos, generando un problema de infertilidad. La receptividad endometrial es esencial para lograr el embarazo: incluso si obtenemos embriones de muy buena calidad, si se transfieren en el momento inadecuado del ciclo, es probable que se produzca un fallo de implantación (2).
¿Qué es la prueba ERA?
La prueba ERA, también conocida como test de receptividad endometrial, es una prueba de diagnóstico molecular que se utiliza para determinar el estado de receptividad del endometrio (3).
Esta prueba reduce la probabilidad de fallos de implantación en los tratamientos de fecundación in vitro (FIV). Permite determinar el día más adecuado para realizar la transferencia embrionaria, aumentando así las probabilidades de embarazo (3). Por tanto, en aquellos pacientes que han sufrido fallos de implantación embrionaria, será necesario realizar esta prueba.
¿Cómo se realiza la prueba ERA?
Los estudios científicos y los avances en el conocimiento del comportamiento del endometrio han sido clave para el éxito de la prueba ERA.
Estos avances han permitido estudiar en detalle cómo se comporta el endometrio en las diferentes fases. Actualmente, mediante la transferencia diferida, se puede analizar el endometrio con el fin de mejorar las condiciones uterinas para la implantación. No obstante, la práctica clínica habitual se basa en la ecografía, que tiene la ventaja de ser un método no invasivo.
Los parámetros ecográficos a estudiar son el patrón endometrial, el grosor, la delimitación con el miometrio, la contractilidad miometrial y la perfusión uterina, siendo los dos primeros los más importantes.
Tras evaluar estos parámetros, se obtienen los resultados que permiten determinar si el endometrio es receptivo para la transferencia.
¿Cuál es el beneficio de la prueba ERA?
Gracias a la precisión y funcionalidad de la prueba ERA, existen diversos beneficios asociados a su realización.
Conocer con exactitud los momentos adecuados de la ventana de implantación evita realizar transferencias embrionarias a ciegas y sin la certeza de estar cerca del éxito.
Además, aumenta notablemente las probabilidades de lograr el embarazo y evita nuevos fallos de implantación que podrían generar frustración, miedo e incertidumbre durante el proceso.
Referencias
- Fundación Medicina Fetal Barcelona. Pérdida gestacional de primer trimestre [Internet]. [citado el 5 de mayo de 2020]. Disponible en: https://medicinafetalbarcelona.org/protocolos/es/obstetricia/perdida-gestacional-primer-trimestre.html
- Reproducción Asistida ORG. (s. f.). Test de receptividad endometrial (ERA). https://www.reproduccionasistida.org/test-receptividad-endometrial-test/#ventana-de-implantacion
- Gómez E, Ruíz-Alonso M, Miravet J, Simón C. Human Endometrial Transcriptomics: Implications for Embryonic Implantation. Cold Spring Harb Perspect Med. 2015 Mar 27;5(7):a022996.